Una parte de un conducto volcánico dio lugar a Jameos del Agua.
La Cueva de los Verdes, debido a los maravillosos efectos de luz
y color que se producen en su interior, constituye uno de los
puntos turísticos más espectaculares. Efectos que sorprenden,
maravillan y cautivan al visitante. Durante los ataques de piratas
y cazadores de esclavos, los habitantes de la isla corrían a estas
cuevas para refugiarse.
El nombre de las cuevas no procede de su color, como se podría imaginar. Existen varias versiones de la historia, como las que se relatan a continuación:
Según un tal Charro Sosa, los judíos -a los que se les llamaba “verdes”- fueron perseguidos por los cristianos, de los que se escondían.
Se habla también de la existencia de una tal familia Verdes que habría vivido allí.
La Cueva de los Verdes es una sucesión de túneles creados por capricho de la naturaleza perdidos por el conducto volcánico que va desde la entrada del volcán hasta el depósito final de lava en el mar.
La Cueva de los Verdes forma parte del túnel de la Atlántida que, con sus 7 km de longitud, constituye la galería volcánica más larga del mundo, de los cuales sólo 2 km pueden visitarse.
Las cavidades y galerías se crearon tras una erupción del volcán Monte Corona, en la época prehistórica, en un periodo comprendido entre los aõs 300 y 5000 a. de C.
Una erupción se produjo por aquel entonces y la corriente principal de lava cayó al mar sobre la costa este.
Este conducto volcánico se extiende sobre 7 km aunque solamente una parte puede visitarse.
Como primer centro turístico abierto al público (1964), las Cuevas de los Verdes dieron pie a otros centros de arte, cultura y turismo.
El visitante podrá admirar la fuerza y el ímpetu de la lava y de los materiales transportados a su paso, que modelaron y trabajaron sus numerosas grutas y cavidades.
|