Tras la conquista española, Lanzarote atravesó diferentes periodos difíciles: primero fue la lucha contra los piratas, después las erupciones volcánicas y, más recientemente, la lucha por su autonomía.
Como consecuencia de las conquistas españolas en América, las Islas Canarias fueron las encargadas de abastecer al nuevo continente.
La isla de Lanzarote, defendida por una guarnición demasiado pequeña, fue durante siglos atacada y saqueada por piratas y cazadores de esclavos africanos.
Para protegerse de estos ataques, los habitantes se escondían en las grutas de la isla, concretamente en las Cuevas de Los Verdes.
El ataque llevado a cabo en 1586 por Amurat el Moro, al que sólo sobrivieron unos cuantos miles de isleños, fue particularmente sagriento.
|
Las erupciones volcánicas ocurridas entre los años 1730 y 1736 cubrieron de lava un tercio de la isla, arrasando doce pueblos y la totalidad de las tierras fértiles.
Los agricultores, despues de haber logrado retirar la lava, consiguieron de nuevo cultivar una tierra fértil. La agricultura de Lanzarote es un vivo ejemplo de la tenaz lucha entre el hombre y un medio hostil.
La viticultura de Lanzarote es el ejemplo más flagrante.
En este caso, los viticultores no sólo tuvieron que retirar la
lava para obtener una tierra cultivable, sino que además han tenido
que combatir la falta de lluvia y los fuertes vientos que azotaban
a la isla constantemente.
A finales del siglo XIX, las Islas Canarias -Lanzarote incluido-
obtuvieron el estatus de Puerto Franco, régimen que jugó un papel
determinante en su desarrollo.
En 1902, un levantamiento nacionalista fue reprimido por la fuerza.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|